Allí el éxito se mide en el asfalto. Cada galón es propio y cada centímetro cuenta. Por eso Fong baila con finta, hombros a la altura, cintura (donde radica el golpe) y el ojo que clava. El éxito es la sintonía, el eco de Guanatos… el catálogo de personajes de carne, hueso y papel donde nos vemos reflejados incluso desde el exterior chalaco manofalsero a miles de kilómetros. Porque la zozobra constante, la ebullición del lenguaje, la piel aunque arisca, chamuscada, marcada por la realidad de los prójimos: sensible… todo ello se comparte, es semejante… en cierto anillo de la Ciudad. Antropología urbana práctica en cada golpe poético & jergoso que no se sabe de dónde viene. Los folios se suceden en mis manos y quedan ganas de un siguiente encuentro.
Estuvieron en casa (hicieron un stop para los previos a una presentación limeña) estos causas que ya son primos por lo Charly de la prosa, la voluntad de agitadores culturales en el sentido máximo y tridimensional del asunto, el punche en la edición convirtiendo cajas en libros que no le deben nada a nadie porque nacieron teniendo mucho y –por sobre…- mucha calleja a lo híbrido, a lo desconcertante, a lo surreal, a lo macho.
Así me reventó cada uno de los cuentos de Un chango llamado Hemingway de Sergio Fong, en edición de su cuate Marco Antonio Gabriel para El Viaje. Ahora les toca buscar al man y dejarse moler a golpes.
Os Sete Bichos da Primeira Terra e suas Sombras es el último libro de la poeta y traductora brasileña Josely Vianna Baptista aparecido en la editorial Publifolha y que, en vista del éxito de ventas, verá probablemente una segunda edición.
El libro, ilustrado por Sandra Javera, permitirá al lector sumergirse en las leyendas y cosmovisión del pueblo Guaraní. Todo empieza con un acosador sueño de una pequeña que intenta descubrir un enigma con las sombras azules de los bichos. Para resolver el enigma viajará a los tiempos inmemoriales donde empezó todo y vuelve a repetirse.
Josely publicó hace algunos años en una extinta editorial limeña La concha de las mil historias maravillosas del viejo caramujo una versión castellana del libro que ganara en 2002 el premio Conaculta al libro infantil ilustrado; Guilherme Zamoner fue el encargado de las ilustraciones.
En el mes de abril, Miguel Coletti, co-fundador de manofalsa desarrolló otro taller de escritura creativa en el penal de Carquín en Huacho. Fue en el contexto del proyecto Bibliotecas en Contexto de Encierro que tiene la Biblioteca Nacional del Perú. Ya han sido varias sesiones en diferentes penales del departamento de Lima e innumerables las satisfacciones. Aquí se evidencia marcadamente el éxito de la democratización de la escritura. Nos tropezamos constantemente con personas que piensan que sus vidas no podrían ser nunca materia de oficio literario. Sin embargo, cuando se cruza este umbral (la mayoría de las veces impuesto por la escuela, los medios y algunos tristes escritores con baja autoestima que pretenden alcanzar cierta «identidad» o «status» a través de la literatura) todo fluye.
Hemos empezado, desde hace algunas semanas, a compartir algunas de estas joyas que los internos compartieron con nosotros. La metodología empleada hace ya casi un lustro por este laboratorio chalaco de la edición, diseño y escritura, permite perder el miedo a la hoja en blanco y se ve potenciada con las ilustraciones que, casi en su totalidad, realizan nuestros talleristas en los penales.
La difusión de estos textos se ha multiplicado pues, al parecer, muchos tienen interés en este tipo de producciones sinceras con un sustrato vital que supera enormemente al de cualquier escribidor publicado en transnacional. En este sentido, los amigos de Global Voices tuvieron a bien traducir al inglés y replicar uno de estos textos brillantes: Mosca.
Manténganse al tanto de manofalsa para más noticias desde el encierro.
El Museo de Antropología de la Universidad La Molina organiza un taller teórico-práctico de Tejidos Vegetales Precerámicos.
El mes que pasó estuvo consagrado a los museos. Fue oportunidad de conocer uno más, el Museo Nacional de Antropología, Biodiversidad, Agricultura y Alimentación de la Universidad Agraria de La Molina, poseedor de una importante colección de piezas relacionadas con los primeros momentos del hombre en nuestras tierras, evidencias de los asentamientos que podrían pensarse rudimentarios y muchas veces sorprenden por su conocimiento astrológico, botánico…
El MUNAVA comparte este saber con el público en general. Este viernes 6 y sábado 7 de junio desarrollarán el Primer Taller de Tejidos en Fibra Vegetal: Tejidos Precerámicos: Herencia y Tradición Viva. El objetivo es difundir entre docentes, investigadores y el público interesado, las técnicas ancestrales de los tejidos en fibra vegetal, principalmente aquellas que emplean el junco que aún se encuentran presentes en los trabajos de muchas comunidades artesanas, principalmente las que se hallan cercanas a las zonas de humedales.
El taller estará a cargo de la conservadora Patricia Landa Cragg (parte teórica) y Yulesa Lázaro Ávila (parte práctica).
Viernes 6 junio (3:00 – 6:00 pm) y Sábado 7 junio (9:00-1:00 pm / 2:00 – 6:00 pm)
Sede MUNABA: Jr. Camilo Carrillo 300-A, Jesús María
COSTO: 70.00 nuevos soles Este costo incluye la materia prima a utilizar y la constancia de participación.
Los interesados pueden inscribirse en el Museo aportando el 50% del costo del taller (horario de atención: L-V 8:00 am – 1:00 pm / 2:00 – 4:00 pm.).
VACANTES: 30
Cualquier consulta agradecemos comunicarse al teléfono 4250961, al correo: museodeantropologia@lamolina.edu.pe, o directamente en nuestra sede en Jesús María.
En menos de un minuto, Charly García, nos explica en este video qué es la inspiración, cómo se produce el objeto artístico y cuál es el rol del artista de lo que se infiere lo determinante de su misión pero también la simpleza del asunto que amerita, como es su caso, la humildad correspondiente.
El medio neoyorquino Democracy Now ha presentado su historia a través de extractos de sus declaraciones en las que asegura sentirse muy feliz de haber librado a estos jóvenes compatriotas suyos de una deuda que ascendía a 500 millones de dólares; un acto de “amor” que dice haber hecho pensando en cada una de esas familias que se encontraban esclavizadas para educar a sus hijos.
El artista se ha declarado culpable y ha narrado con detalles su proceder artístico pero la justicia se encuentra investigando aún los sucesos.
Papas Fritas ha puesto de nuevo en el tapete la discusión sobre el rol del artista en la sociedad en un acto de agitación que algunos podrían calificar de “terrorismo cultural”.
Este jueves 22 de mayo se inaugura la exposición fotográfica El eterno forastero: homenaje a Julio Ramón Ribeyro curada por el fotógrafo Herman Schwarz en la Casa de la Literatura Peruana, en el marco de la II Bienal de Fotografía de Lima.
Será una oportunidad para recordar la imagen de uno de nuestros narradores más queridos.
La cita es a las 7 pm en la Estación de Desamparados (Jr. Áncash 207, Cercado de Lima). El ingreso, como siempre, es libre.
Arriba la máxima de C. D. Friedrich, genial paisajista alemán. Aquí la alusión al paisaje no lo desmerece. Alguien podría pensarlo «decorativo» y lo que sucede en su pintura es que lo Humano y su entorno armonizan en el eco, tan romántico, tan simbolista (Correspondances)… Es muy probable que Friedrich haya padecido de aquello que denuncia pero no hay que creerlo; de todas maneras, no importa.
Llega en el momento adecuado para insertarse como pivote para un taller de escritura que estoy piloteando en estos momentos. Necesitamos darnos cuenta de que frente a nosotros está la materia. La gente se repite que su vida no es importante, que no le sucede nada trascendente y eso son patrañas.
Hace poquísimo leí una entrevista con un librero que fomenta esa idea al afirmar que para apreciar la poesía necesitas ser intelectual, haber leído mucho, conocer de historia, retórica… No le leamos poesía a los niños, alors. Más patrañas.
Pobre chico, urge que alguien le presente al conde uruguayo: «La poesía debe ser hecha por todos…»
Quizás hayas escuchado por allí esto de Creative Commons (CC) y todavía te sigas preguntando qué es eso. Se trata de una organización internacional sin fines de lucro que provee licencias flexibles y herramientas tecnológicas para obras creativas que facilitan la difusión de información, recursos educativos, artísticos y científicos, entre otros.
Gracias a estas licencias, han sido posibles la aparición de nuevos modelos de producción y distribución cinematográfica en los que existen menos intermediarios y el autor y la audiencia cobran protagonismo.
Ahora le toca a Lima
La idea de los creadores que emplean las licencias Creative Commons es compartir (respetando los derechos de autor). Este festival congrega a realizadores que permiten la difusión de sus películas siempre y cuando se trate de fines educativos o culturales.
Este año, desde el 16 hasta el 18 de mayo, el Centro Cultural Británico de San Juan de Lurigancho (Av. Próceres de la Independencia 1531) se convertirá en sede del Festival de Cine Creative Commons, LimaCC.
Todos quienes puedan venir están invitados, el ingreso es libre. Serán 3 días de documentales, comedia, drama, suspenso, ciencia ficción, cortometrajes y conferencias. Las películas se proyectan al aire libre.
Por favor, copiar
La idea de este festival nació en Barcelona. La idea es «copiar» el evento y adaptarlo a tu ciudad. La red de Festivales CCWorld ha contabilizado más de 30 festivales similares en diferentes ciudades del mundo en los últimos tres años.
Actualmente LimaCC está buscando emprendedores para realizar copias en diferentes ciudades de Perú.
A Esteban Pavletich, vertical espíritu nuevo, ausente en México.
HORA es ya que nosotros, los que en alguna forma nos ocupamos de Huánuco, tratemos de encauzar y clasificar nuestros anhelos y nuestras futuras realizaciones.
A la juventud que empieza a manifestarse en las urbes y centros de importancia, levantando y propagando el nombre de Huánuco; a la nueva juventud que no tiene el bajo deseo de medrar y obtener interés particular, debe tocarle, entre otras labores, la dura tarea de negar. Negar ciertos falsos prestigios que, dada la miopía e ignorancia de una ciudad pequeña como Huánuco, pasan como «grandes figuras», «personas de respeto», «hombres inteligentes», «espíritus cultos», «verdaderas esperanzas», etc. Estas zarandajas se escuchan a diario y se atribuyen allá a algún señor de dudosa moralidad, egoísmo inveterado, mediocridad resaltante y anonimismo nato.
Yo sé decir que los grandes hombres de Huánuco —me refiero a los vivos, a los que gozan de buena salud— no me merecen sino risa. Con sus bolsas repletas de centavos, con su egoísmo de aldeanos envejecidos y así tengan «título profesional», no merecen sino el juicio de la condenación.
¿Qué han hecho en beneficio del departamento? ¿Qué por el indio al que explotan y desdeñan con «gran nobleza» e ignorancia propia de advenedizos y extranjerizantes? ¿Cómo han prestigiado a Huánuco esas «grandes figuras», esas «gentes decentes y de cuna», fuera de las paredes de sus casas?
Que lo digan los analfabetos y sus parientes o favorecidos, que aquellas gentes son «honra de la ciudad». Que los califiquen así los que no saben qué es «honor y honra». No basta nombrar héroes o santos a los individuos para que lo sean. Que hayan tenido buen cuidado de no meterse con nadie, de no deber nada y de carecer de ideas y actitudes propias, que sean apenas individuos rumiadores de vejeces y cobardías, no basta para tenerlos como «grandes hombres».
Yo sé que en Huánuco se hacen famas más fácilmente que en un amanecer. Veinte o treinta años de prestigio local, de permanente anonimato, de manosear papeles viejos y salir escribiendo dos o tres articulillos, un prologuito al fin; no merece sino lastimosas risas.
A la generación anterior que gasta fortuna y prestigios, seudomodesta y pasiva, la juventud de hoy —viril y libre y no frailuna— no tiene más que negar.
Desdeñamos, pues, los falsos valores locales, los que pudiendo haber hecho algo —ideado, protestado, etc.— a su tiempo; gozan hoy de comodidades, arrobados por una vejez vacua, sosa, inútil.
Como deber histórico de nuestra generación, nos toca rechazarlos, desdeñarlos. Rechacemos también las comodidades mediocres, los «tan amados cargos públicos» que traen «solvencia económica y social»; y prefiramos los duros días de lucha, el hambre y la prisión; altivez y dignidad por el bienestar de la mayoría. Dando así verdaderos galardones a nuestra ciudad, en los nuevos caminos de la historia.